«El reloj marcaba las 18:08 hora local. La tranquila tarde de verano se veía interrumpida por dos fuertes explosiones que sacudieron la capital libanesa. La primera lanzó una enorme nube rojiza al cielo como si de fuegos artificiales se tratase. La segunda, mucho más poderosa, fue una de las explosiones no nucleares más grandes jamás registrada en la historia. La ola expansiva causó una destrucción generalizada y ocasionó importantes daños en edificios situados en un radio de 20 km.»

Hoy, se cumplen dos años de la explosión del puerto de Beirut. Un suceso que causó 210 muertos, más de 7.000 heridos y 300.000 desplazados.

Revista Plaza publica, este mes, mi último reportaje en la capital libanesa “La explosión que sepultó Beirut”. (Borja Abargues, 2022)

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